Lugo prepara nuevas taquillas refrigeradas en la Praza de Abastos para facilitar las compras fuera del horario del mercado
El Concello invertirá más de 25.000 euros en un sistema que permitirá recoger productos frescos aunque los puestos estén cerrados, una medida pensada especialmente para quienes trabajan durante la mañana.
La Praza de Abastos de Lugo prepara un nuevo servicio que pretende hacer más fácil comprar en el mercado municipal a quienes no pueden acercarse durante su horario habitual. El Concello ha iniciado el procedimiento para instalar un sistema de taquillas refrigeradas que permitirá recoger los pedidos incluso cuando la plaza esté cerrada.
La actuación contará con una inversión de 25.410 euros e incluye tanto la instalación de las taquillas como la puesta en marcha de la plataforma necesaria para gestionar el servicio.
La idea es sencilla: realizar un pedido a los comerciantes del mercado y recogerlo posteriormente en una taquilla preparada para conservar correctamente los productos frescos.
Una solución para los nuevos hábitos de compra
El nuevo sistema pretende adaptarse a una realidad cada vez más habitual. Muchas personas trabajan durante la mañana, precisamente cuando la Praza de Abastos concentra su actividad, y tienen dificultades para acudir personalmente a realizar sus compras.
Con las nuevas taquillas, los clientes podrán encargar productos y recogerlos posteriormente sin necesidad de coincidir con el horario tradicional de apertura del mercado.
La iniciativa permitirá así ampliar las posibilidades de compra sin necesidad de modificar los horarios de los comerciantes.
El frío será una de las claves
Una de las principales características del proyecto es que las taquillas estarán refrigeradas. De esta manera, los productos frescos podrán permanecer en condiciones adecuadas hasta que sean recogidos por sus compradores.
El sistema está pensado especialmente para productos que necesitan mantener la cadena de frío, algo fundamental en una plaza donde se comercializan alimentos frescos.
La instalación permitirá además que el mercado pueda incorporar progresivamente nuevas formas de compra, incluyendo encargos realizados por teléfono o a través de internet.
Un mercado que busca adaptarse
La actuación parte de las conclusiones de un estudio realizado sobre la situación y los usos de la Praza de Abastos dentro del Plan de Mercados Excelentes 2025.
El análisis identificó los servicios destinados a la clientela como uno de los principales ámbitos de mejora del mercado municipal. Entre las carencias detectadas figuraba precisamente la ausencia de sistemas de consignas que permitieran recoger los productos fuera del horario habitual.
El objetivo es que la plaza pueda mantener su actividad tradicional y, al mismo tiempo, incorporar herramientas que respondan a las nuevas costumbres de los consumidores.
Comprar en la plaza sin mirar el reloj
Para los comerciantes, el sistema puede abrir una nueva posibilidad de relación con sus clientes. Una persona podría hacer su compra por la mañana, dejarla preparada y recogerla posteriormente cuando termine su jornada laboral.
Para los consumidores, la ventaja principal será ganar flexibilidad.
Ya no será necesario organizar toda la jornada en función del horario de apertura de los puestos. La compra podrá adaptarse en mayor medida al ritmo de cada persona.
Una medida pequeña con un objetivo importante
La instalación de las taquillas no transformará por sí sola la Praza de Abastos, pero sí puede convertirse en una herramienta útil para modernizar el funcionamiento del mercado.
El reto será conseguir que los nuevos servicios sean utilizados tanto por los clientes habituales como por aquellas personas que actualmente apenas recurren al mercado por falta de tiempo.
La iniciativa llega además en un momento en el que los mercados municipales buscan competir con supermercados y grandes superficies ofreciendo precisamente aquello que los diferencia: producto fresco, comercio de proximidad y trato directo.
En Lugo, la Praza de Abastos intenta ahora añadir un nuevo ingrediente a esa fórmula: comodidad.
Si el sistema funciona, hacer la compra en el mercado podrá dejar de depender tanto de tener una mañana libre. Y eso puede ser una buena noticia tanto para los clientes como para los comerciantes.

