El Domingo das Mozas vuelve a llenar Lugo de trajes tradicionales, música y orgullo gallego
El desfile del traje gallego, la música tradicional y la ofrenda floral a Rosalía de Castro protagonizaron una de las jornadas más emblemáticas del San Froilán
El Domingo das Mozas volvió a demostrar que el San Froilán es mucho más que conciertos y gastronomía. Lugo celebró el domingo una de sus jornadas más representativas con las calles llenas de público, la presencia de trajes tradicionales y una programación que situó la cultura gallega en el centro de la fiesta.
Uno de los momentos destacados fue el Desfile do Traxe Galego, que alcanzó su edición número 54. Asociaciones procedentes de distintos municipios lucenses participaron en una cita que permitió mostrar la variedad de la indumentaria tradicional y el trabajo que existe detrás de su conservación.
El desfile tuvo este año una mirada especial hacia el Camino, con la participación de agrupaciones vinculadas a localidades como Sarria, Baleira, A Fonsagrada, Castroverde, Baralla, Guntín y Friol, entre otras. La presencia de estas asociaciones recordó que las tradiciones no se mantienen únicamente en los museos: necesitan personas, grupos y comunidades dispuestas a transmitirlas.
La música también tuvo un papel protagonista con la XXVIII Mostra de Música Tradicional Galega. Más de una decena de grupos recorrieron las calles del casco histórico y acercaron al público sonidos que forman parte de la identidad cultural de Galicia. Gaitas, percusión y repertorios populares contribuyeron a crear un ambiente festivo en el que distintas generaciones pudieron compartir la celebración.
Otro de los actos destacados fue la ofrenda floral a Rosalía de Castro, que estuvo a cargo de la presidenta de la Audiencia Provincial de Lugo, Sandra Piñeiro. La figura de la escritora continúa siendo un referente cultural y simbólico para Galicia, y su presencia en la programación refuerza el vínculo entre literatura, lengua e identidad colectiva.
La jornada reunió a familias, visitantes y grupos que se acercaron a Lugo para participar en los actos. La afluencia volvió a convertir el centro histórico en un punto de encuentro, con una mezcla de vecinos que mantienen viva la tradición y personas que descubren por primera vez algunas de las expresiones más reconocibles de la cultura gallega.
El Domingo das Mozas tiene una personalidad propia dentro del San Froilán porque combina fiesta y memoria cultural. El traje tradicional, la música y los actos simbólicos permiten que la celebración conserve sus raíces mientras continúa abierta a nuevos públicos.
La jornada deja una imagen de Lugo volcada con sus tradiciones y confirma la importancia de apoyar a las asociaciones, músicos y colectivos que trabajan durante todo el año para mantenerlas vivas. Su labor es fundamental para que el patrimonio cultural no quede reducido a una celebración puntual, sino que siga formando parte de la vida cotidiana de la ciudad.

