El Breogán firma un golpe de autoridad en Manresa y arranca la Liga Endesa con dos victorias
El conjunto lucense supera al Manresa por 95-101 después de comenzar 14-3 abajo y construir una remontada brillante liderada por un espectacular Dominik Mavra
El Río Breogán regresará de Manresa con algo más que una victoria. El conjunto lucense firmó este sábado un auténtico golpe de autoridad en el Nou Congost al imponerse por 95-101 al Kids&Us Manresa, remontando un comienzo complicado y dominando buena parte del encuentro a partir del segundo cuarto.
El triunfo permite al equipo dirigido por Luis Casimiro comenzar la temporada con un espectacular 2-0 en la Liga Endesa, además de confirmar las buenas sensaciones dejadas en la primera jornada.
Y si hubo un nombre propio en la noche catalana, ese fue Dominik Mavra. El base croata dirigió al equipo, encontró continuamente a sus compañeros y terminó el partido con 22 puntos, 10 asistencias y 35 de valoración, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas de la segunda jornada.
Un comienzo que obligó a reaccionar
El partido no pudo empezar peor para el Breogán.
El Manresa salió disparado, aprovechando la energía de su público y castigando cada error defensivo del conjunto lucense. En apenas dos minutos, los locales colocaron un contundente 14-3 que obligó a Luis Casimiro a detener el partido.
El equipo catalán llegó a disfrutar de una ventaja de once puntos y durante los primeros minutos parecía tener completamente controlado el encuentro.
Pero el Breogán no se descompuso.
Poco a poco comenzó a encontrar mejores posiciones de tiro, mejoró su defensa y consiguió reducir la diferencia antes del final del primer cuarto. Un parcial de 6-17 permitió a los lucenses cerrar los primeros diez minutos solamente tres puntos por debajo: 27-24.
Aquella reacción terminó siendo fundamental.
El Breogán cambia el partido
A partir del segundo cuarto apareció otro Breogán.
Los lucenses comenzaron a defender con mucha más intensidad y, sobre todo, consiguieron controlar mejor el juego ofensivo del Manresa. El ataque empezó a circular con fluidez y Mavra asumió el mando.
Al descanso, el conjunto gallego ya había conseguido darle la vuelta al marcador y marcharse a los vestuarios con 40-51.
Once puntos de ventaja que reflejaban el cambio radical experimentado por el partido en apenas veinte minutos.
El tercer cuarto terminó de confirmar la transformación.
El Breogán siguió aumentando la diferencia y llegó a situarse 23 puntos por delante, en un momento en el que el Manresa parecía completamente superado.
La defensa lucense estaba funcionando y el ataque encontraba soluciones prácticamente en cada posesión.
Fue precisamente ese segundo y tercer cuarto el tramo que Luis Casimiro destacó después del encuentro. El técnico valoró especialmente el rendimiento de su equipo en ambos lados de la pista y la capacidad para recuperarse después del pésimo comienzo.
Mavra dirige y Tevin Brown acompaña
El partido de Mavra merece un capítulo propio.
El jugador croata terminó con 22 puntos y 10 asistencias, alcanzando los 35 créditos de valoración y convirtiéndose en el principal motor ofensivo del equipo.
Pero el Breogán no dependió exclusivamente de él.
Tevin Brown aportó 15 puntos, cinco rebotes y cinco asistencias, mientras que R.J. Bolton también alcanzó los 15 puntos. La producción ofensiva permitió al conjunto lucense mantener la ventaja durante buena parte del encuentro.
Además, el Breogán volvió a superar los cien puntos.
Después de haber alcanzado también esa cifra en la primera jornada, el conjunto lucense se convierte en el primer equipo que consigue superar los 100 puntos en sus dos primeros partidos de Liga Endesa desde 2004, un dato que refleja el espectacular comienzo ofensivo del equipo.
El Manresa no se rinde
A pesar de la enorme diferencia acumulada durante el tercer cuarto, el encuentro todavía iba a tener un último giro.
El Manresa reaccionó en el tramo final y consiguió reducir considerablemente la distancia.
Timmy Allen fue el gran referente local. El jugador estadounidense terminó con 30 puntos y ocho rebotes, aunque su magnífica actuación individual no fue suficiente para evitar la derrota de su equipo.
Los últimos minutos obligaron al Breogán a volver a trabajar cada posesión.
El conjunto catalán aumentó la presión defensiva y consiguió dificultar el ataque lucense. Según explicó Casimiro después del encuentro, durante los dos últimos minutos y medio el Manresa apretó especialmente y consiguió acercarse en el marcador.
Pero esta vez el Breogán sí supo administrar su ventaja.
No hubo remontada local.
El equipo lucense resistió el último intento y terminó cerrando el encuentro con un 95-101 que confirma su excelente inicio de temporada.
Dos partidos, dos victorias y más de 200 puntos
El comienzo del Breogán está dejando datos que llaman la atención.
Dos partidos.
Dos victorias.
Y más de cien puntos anotados en cada encuentro.
Pero más allá de las cifras ofensivas, la victoria de Manresa tiene un significado especial porque llegó después de un escenario inicialmente muy complicado.
El equipo fue capaz de sobrevivir a un parcial de 14-3, cambiar completamente el ritmo del encuentro, ponerse por delante y llegar a dominar por 23 puntos.
Es precisamente esa capacidad de reacción la que más valor tiene para Luis Casimiro.
El entrenador quiso poner en valor el triunfo porque, según explicó, ganar fuera de casa en la Liga Endesa nunca es sencillo, especialmente ante un rival tan físico como el Manresa.
El conjunto lucense vuelve así a Lugo con un balance perfecto y provisionalmente instalado en lo más alto de la clasificación.
La temporada acaba de comenzar, pero el Breogán ya ha dejado un mensaje claro: este equipo quiere competir desde el primer día.
Y en Manresa demostró que, incluso cuando las cosas empiezan mal, tiene argumentos suficientes para darle la vuelta a la historia.

