Abraham Cupeiro suma dos reconocimientos en un día y vuelve a situar el talento musical lucense en primer plano
El músico de Sarria recibió el premio Joaquín Díaz y el Premio da Crítica de Galicia, dos distinciones que reconocen su trabajo de investigación y creación musical.
El músico sarriano Abraham Cupeiro ha sumado dos reconocimientos en una misma jornada, un doble impulso para una trayectoria que se caracteriza por la búsqueda de sonidos poco habituales y por la recuperación de instrumentos históricos. El artista recibió el premio Joaquín Díaz y el Premio da Crítica de Galicia, dos distinciones que ponen el foco en una forma de entender la música que combina investigación, interpretación y creación contemporánea.
Cupeiro se ha distinguido por explorar instrumentos de distintas épocas y culturas, muchos de ellos alejados de los escenarios convencionales. Su trabajo no se limita a recuperar piezas del pasado: también busca integrarlas en nuevas composiciones y en proyectos que permitan escuchar cómo pueden dialogar con otros lenguajes musicales.
Esa combinación entre tradición y experimentación ha contribuido a dar proyección a un músico nacido en Sarria que desarrolla su actividad en escenarios de dentro y fuera de Galicia. Su propuesta demuestra que el patrimonio musical no tiene por qué permanecer encerrado en museos o archivos, sino que puede adquirir nueva vida cuando se incorpora a proyectos artísticos actuales.
Los reconocimientos también ayudan a visibilizar el trabajo que existe detrás de una carrera creativa. Investigar instrumentos, estudiar sus posibilidades sonoras, preparar repertorios y construir espectáculos requiere años de dedicación, además de una capacidad constante para buscar nuevas formas de conectar con el público.
Para la provincia de Lugo, la noticia supone una oportunidad para destacar el recorrido de un creador vinculado al territorio que ha construido una identidad artística propia. Su trayectoria recuerda que la cultura lucense no se limita a conservar sus tradiciones: también puede transformarlas, reinterpretarlas y llevarlas a escenarios más amplios.
El doble premio refuerza el interés por una propuesta que cruza la historia de la música con la experimentación y que ha convertido instrumentos de otras épocas en protagonistas de nuevos relatos sonoros.

