La espera para retirar un nido de avispa asiática preocupa a una familia de Lugo
Los residentes aseguran que llevan cinco días aguardando la retirada de un nido de velutina situado en la buhardilla de su vivienda y reclaman una respuesta
Una familia de Lugo ha expresado su preocupación después de permanecer cinco días esperando la retirada de un nido de avispa asiática localizado en la buhardilla de su vivienda. Una de las residentes asegura que es alérgica a las avispas autóctonas, aunque desconoce si también lo es al veneno de la velutina, una circunstancia que aumenta su inquietud ante la presencia del nido.
El caso vuelve a poner sobre la mesa las dificultades que pueden encontrar los vecinos cuando detectan un enjambre o una colonia de esta especie invasora cerca de sus casas. La avispa asiática, conocida como velutina, se ha extendido por amplias zonas de Galicia y puede instalar sus nidos en árboles, construcciones y otros lugares que ofrecen protección.
La presencia de un nido en una vivienda genera una preocupación comprensible, especialmente cuando se encuentra cerca de ventanas, tejados o zonas de paso. Sin embargo, la recomendación general es no intentar retirarlo por cuenta propia, golpearlo ni acercarse para manipularlo. Las intervenciones deben realizarse mediante personal preparado y con los medios adecuados.
La cuestión de las posibles alergias añade un elemento de precaución. Una reacción alérgica grave a una picadura de himenóptero puede requerir atención médica inmediata. Ante síntomas como dificultad para respirar, hinchazón de la lengua o la garganta, mareo intenso o pérdida de conocimiento, se debe llamar al 112.
La espera denunciada por la familia plantea también la importancia de contar con un procedimiento claro para comunicar la localización de nidos y conocer el estado de cada aviso. Para los vecinos, disponer de información sobre la recepción de la solicitud, el organismo responsable y los plazos previstos puede ayudar a reducir la incertidumbre.
En cualquier caso, la presencia de un nido no debe llevar a los residentes a intervenir directamente. Lo más prudente es mantener la distancia, evitar movimientos que puedan alterar la colonia y comunicar la incidencia a los servicios competentes para que valoren la actuación necesaria.
La evolución de este caso dependerá de la respuesta que se dé al aviso. Mientras tanto, la situación sirve para recordar que la prevención, la información y una coordinación eficaz son esenciales cuando la presencia de especies invasoras afecta a viviendas y espacios habitados.

