Economía

Lourenzá convierte la Faba en motor de actividad económica durante todo el fin de semana

La XXXIV Festa da Faba reúne del 2 al 4 de octubre a productores, hosteleros, artesanos y visitantes en una cita que pone en valor uno de los productos más reconocidos de la provincia de Lugo

Lourenzá vuelve a mirar este fin de semana hacia uno de sus productos más representativos. La XXXIV Festa da Faba de Lourenzá se celebra del 2 al 4 de octubre con un amplio programa que combina gastronomía, promoción agroalimentaria, comercio, hostelería y actividades para atraer visitantes a la localidad de A Mariña lucense.

Más allá de su carácter festivo, la celebración supone una importante oportunidad para dar visibilidad a los productores de Faba de Lourenzá y para que bares, restaurantes, comercios y otros negocios de la zona aprovechen la llegada de visitantes durante uno de los momentos más importantes del calendario gastronómico local. La organización mantiene así el objetivo de convertir un producto agrícola tradicional en un elemento de promoción económica y turística del territorio.

Tres días con la faba como protagonista

Las actividades comenzaron el viernes con una cata de vino comentada en el claustro del Mosteiro de San Salvador y una jornada musical que dio paso a un fin de semana en el que la actividad se concentra especialmente en las calles y plazas de Lourenzá.

El sábado 3 de octubre, desde las 11:00 horas, abrirán las casetas de los fabeiros en la Praza do Conde Santo. Allí los visitantes podrán conocer y adquirir el producto directamente de los productores, mientras diferentes espacios de la localidad acogerán demostraciones y exposiciones de artesanía y alimentación.

La programación incluye además la XII edición de Vespafaba & Clásicos, una concentración de scooters y vehículos clásicos que contribuye a llenar las calles de visitantes y que se ha convertido en uno de los elementos habituales de la celebración. La Deputación de Lugo destaca precisamente su capacidad para dinamizar la localidad con la llegada de vehículos procedentes de diferentes puntos de Galicia.

Uno de los momentos centrales del sábado será el pregón, previsto para las 12:00 horas y a cargo de José Cuadrado, presidente de la Indicación Xeográfica Protexida Faba de Lourenzá. A continuación tendrá lugar un showcooking del cocinero Álex Iglesias.

Un producto que sale del campo y llega a los restaurantes

La fiesta también permite comprobar cómo la Faba de Lourenzá ha dejado de ser únicamente un producto ligado al consumo doméstico para convertirse en uno de los elementos gastronómicos que identifican a la comarca.

Durante estos días, los bares de la localidad incorporan tapas elaboradas con fabas y se organizan degustaciones populares. De esta forma, productores y hosteleros comparten protagonismo en una celebración que busca que el visitante no solo compre el producto, sino que también conozca sus posibilidades gastronómicas.

La programación incluye el sábado una degustación popular acompañada de vinos de la bodega Triay y café del departamento de Hostelería del IES de Foz. Además, durante el fin de semana un tren turístico permitirá recorrer la denominada Ruta de las Fabas, vinculando el producto con el paisaje, el patrimonio y otros recursos turísticos de Lourenzá.

La actividad se extiende por toda la localidad

Uno de los efectos más visibles de la Festa da Faba es que la actividad no queda limitada a un recinto concreto. Las casetas, los establecimientos hosteleros, las actividades culturales y las propuestas relacionadas con el producto se distribuyen por diferentes espacios de la localidad.

Ese modelo permite que el visitante recorra el municipio y genere actividad en distintos negocios. Restaurantes, bares, comercios y alojamientos encuentran así en la celebración un reclamo adicional para atraer público durante el primer fin de semana de octubre.

A ello se suma la presencia de artesanos y otros productores, que dispondrán de espacios de exposición y venta durante la jornada principal. La combinación de gastronomía, comercio, turismo y ocio convierte la fiesta en un escaparate para diferentes actividades económicas vinculadas al territorio.

La Faba de Lourenzá, un producto con identidad propia

La importancia de la celebración está directamente relacionada con el reconocimiento de la Faba de Lourenzá, protegida mediante una Indicación Xeográfica Protexida.

La comarca cuenta con unas condiciones de suelo y clima que favorecen el cultivo de esta legumbre, mientras que la tradición agrícola y las técnicas de producción han contribuido a construir una identidad propia alrededor del producto.

La propia historia de la fiesta está ligada a esa voluntad de promocionar la faba y mejorar su reconocimiento. La celebración nació en 1990 y fue declarada Fiesta de Interés Turístico Gallego en el año 2000, consolidándose desde entonces como una de las grandes citas gastronómicas del otoño en A Mariña.

El domingo llegará el mercado y la gran degustación

La actividad continuará el domingo 4 de octubre con una nueva jornada dedicada al producto.

Desde primera hora abrirá el mercado de fabas al por mayor en el mercado comarcal y, posteriormente, volverán a funcionar los puestos de los fabeiros en la Praza do Conde Santo.

También habrá una nueva jornada de actividades relacionadas con los vehículos clásicos, un showcooking, propuestas infantiles y actuaciones musicales.

Uno de los momentos más esperados llegará a partir de las 13:30 horas con la degustación popular de la Faba de Lourenzá, acompañada de vino y café. Los bares de la localidad continuarán además ofreciendo elaboraciones propias con este producto.

La programación se cerrará por la tarde con un festival folclórico en el claustro del monasterio.

Tradición y economía local

La Festa da Faba demuestra cómo un producto agrícola puede convertirse también en una herramienta de promoción de un territorio. Durante tres días, Lourenzá pone en contacto a productores, consumidores, hosteleros, artesanos y visitantes alrededor de una legumbre que forma parte de la identidad económica y gastronómica de la comarca.

Para los productores, la celebración supone una oportunidad para mostrar y vender directamente su producto. Para la hostelería, una ocasión para incorporar la faba a sus propuestas y recibir más visitantes. Y para el municipio, una forma de proyectar Lourenzá más allá de sus límites y relacionar gastronomía, patrimonio, turismo y actividad económica.

En pleno inicio del otoño, cuando comienza una de las épocas más importantes para el producto, Lourenzá vuelve a convertir su faba en protagonista. Tres días en los que la tradición agrícola sale del campo, llega a las calles y se transforma en gastronomía, turismo y actividad para toda la localidad.

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