El Breogán entra en la historia: tres partidos por encima de los 100 puntos y un récord que llevaba 41 años esperando
El equipo lucense venció al Bàsquet Girona por 115-92, firmó el mejor arranque liguero de su historia y se convirtió en el primer conjunto desde el Real Madrid de 1985-86 que supera la barrera de los 100 puntos en sus tres primeras jornadas de Liga Endesa
Hay victorias que valen mucho más que dos puntos. Y después está lo que acaba de hacer el Río Breogán. El conjunto lucense ha comenzado la temporada 2026-2027 de una forma extraordinaria, enlazando tres triunfos consecutivos y superando los 100 puntos en cada uno de ellos. Una hazaña que no se veía en la máxima competición del baloncesto español desde hacía 41 años y que coloca al equipo celeste en una página destacada de la historia de la Liga Endesa.
La última demostración llegó el sábado en el Pazo dos Deportes, donde el Breogán derrotó al Bàsquet Girona por un contundente 115-92. El marcador refleja la superioridad lucense, pero no termina de explicar las sensaciones que dejó el encuentro: un equipo lanzado, una afición entregada y un conjunto que parece haber encontrado una combinación perfecta entre talento ofensivo, intensidad defensiva y confianza.
El triunfo no solo permitió mantener el pleno de victorias. También confirmó que el arranque del Breogán ya no puede considerarse una simple sorpresa de las primeras jornadas. Los de Luis Casimiro han ganado al Joventut, al Manresa y al Girona, tres rivales diferentes ante los que han demostrado que pueden encontrar soluciones ofensivas y competir con personalidad.
Un récord que nos devuelve a 1985
Para encontrar un precedente en el que un equipo comenzase una temporada de Liga Endesa anotando al menos 100 puntos en sus tres primeros partidos hay que viajar hasta la campaña 1985-1986. Aquel Real Madrid dirigido por Lolo Sáinz, con jugadores de la talla de Fernando Martín y Rafa Rullán, fue el último conjunto que había conseguido una secuencia semejante.
Han pasado cuatro décadas desde entonces. Durante ese tiempo, la competición ha cambiado, el baloncesto ha evolucionado y las defensas han desarrollado nuevas herramientas para frenar a los ataques rivales. Sin embargo, ningún equipo había vuelto a comenzar la Liga con semejante regularidad anotadora en las tres primeras jornadas.
Hasta ahora.
El Breogán ha abierto la temporada con un 110-104 ante el Asisa Joventut, ha ganado por 95-101 en la pista del Manresa y ha completado la secuencia con el 115-92 frente al Girona. Aunque el encuentro de Manresa terminó con 101 puntos lucenses, la anotación del equipo en ese partido también superó el centenar.
La suma de los tres encuentros alcanza los 326 puntos. Se trata de una cifra excepcional que sitúa al equipo lucense como el segundo conjunto más anotador en las tres primeras jornadas de toda la historia de la competición, solo por detrás de los 330 puntos del FC Barcelona de la temporada 1985-1986.
El dato permite entender la dimensión de lo conseguido. El Breogán no solo ha igualado una marca que llevaba 41 años sin repetirse: también se ha situado a las puertas del récord absoluto de anotación acumulada en ese tramo inicial de la Liga.
El Pazo se rinde a un equipo desatado
La victoria ante el Girona tuvo además un escenario ideal. El Pazo dos Deportes volvió a convertirse en el centro de una noche de baloncesto de las que dejan huella, con el público disfrutando de un equipo que encontró el aro rival con una facilidad extraordinaria.
El Breogán salió decidido a imponer su ritmo desde el salto inicial. La intensidad defensiva permitió recuperar balones y correr, mientras que el acierto exterior abrió espacios para que el ataque funcionase con fluidez. El Girona tuvo dificultades para encontrar respuestas ante la velocidad de circulación y la variedad de recursos de los lucenses.
Al descanso, el marcador ya reflejaba un dominio importante: 61 puntos para el Breogán, acompañados de nueve triples. Fue la segunda mejor anotación del club en una primera mitad de la competición, solo por detrás de los 63 puntos que consiguió ante el Cáceres en 2002.
La diferencia no llegó únicamente por una sucesión de lanzamientos afortunados. El conjunto celeste supo generar buenas posiciones, castigar los errores del rival y mantener una intensidad que impidió al Girona sentirse cómodo durante largos tramos del encuentro.
Tras el descanso, el equipo visitante intentó reaccionar, pero el Breogán no permitió que el partido se le escapase de las manos. Los lucenses siguieron encontrando puntos y gestionaron su ventaja hasta cerrar una victoria que hizo vibrar al pabellón.
Francis Alonso y Tevin Brown lideran la exhibición
En una actuación colectiva de enorme nivel, dos nombres destacaron especialmente: Francis Alonso y Tevin Brown.
Alonso terminó con 27 puntos y una valoración de 30, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas del encuentro. Su capacidad anotadora y su acierto ayudaron a mantener el ritmo ofensivo de un equipo que encontró soluciones desde diferentes posiciones.
Brown añadió otros 20 puntos y una valoración de 25. Su aportación confirmó la importancia que está adquiriendo en el sistema de Luis Casimiro, tanto por su capacidad para anotar como por la amenaza que representa para las defensas rivales.
La producción de ambos fue fundamental, pero el éxito del Breogán no se explica únicamente por sus dos principales anotadores. El equipo encontró aportaciones en diferentes jugadores, movió el balón con criterio y mantuvo una intensidad colectiva que hizo muy difícil la reacción del Girona.
Esa variedad es una de las mejores noticias para el entrenador. Cuando un equipo depende de una sola referencia, los rivales pueden concentrar sus esfuerzos defensivos en neutralizarla. Cuando las amenazas se multiplican, resulta mucho más complicado preparar un plan capaz de frenar al conjunto.
El Breogán está demostrando precisamente eso: puede hacer daño desde el perímetro, correr tras recuperación y encontrar puntos mediante diferentes protagonistas. Una mezcla que está detrás de sus números extraordinarios.
Tres victorias que cambian las expectativas
El 3-0 actual supone el mejor comienzo del Breogán en toda su trayectoria en la máxima categoría. Nunca antes el conjunto lucense había ganado sus tres primeros partidos de una temporada de Liga Endesa.
El dato tiene especial importancia si se compara con otros comienzos positivos del club. En temporadas anteriores, el equipo había llegado a las primeras jornadas sin conocer la derrota, pero terminó perdiendo su tercer encuentro. Esta vez, los lucenses han superado ese obstáculo con una victoria contundente y una demostración ofensiva que ya forma parte de los registros históricos de la competición.
El resultado también cambia la conversación alrededor del equipo. El objetivo inmediato es mantener la competitividad y consolidar el trabajo realizado durante la pretemporada, pero un inicio de estas características invita a mirar la clasificación con ilusión.
Eso no significa que la temporada vaya a ser sencilla. La Liga Endesa exige regularidad, las lesiones pueden alterar los planes y los rivales irán encontrando maneras de contrarrestar las virtudes del Breogán. Además, mantener durante meses un ritmo anotador semejante sería extraordinariamente difícil.
Pero el equipo ya ha conseguido algo que nadie podrá quitarle: un comienzo histórico, tres victorias consecutivas y una secuencia de anotación que no se veía desde mediados de los años ochenta.
Un equipo que invita a soñar, pero que debe seguir trabajando
La euforia está justificada, aunque el siguiente paso será mantener los pies en el suelo. Luis Casimiro y sus jugadores deberán convertir este impulso inicial en una base sólida para el resto de la competición, sin dejarse llevar por los récords ni por la atención que está despertando su rendimiento.
La clave estará en conservar los fundamentos que han permitido este arranque: defensa intensa, circulación rápida, confianza en el lanzamiento y participación de toda la plantilla. También será importante gestionar el desgaste físico y encontrar soluciones cuando el acierto exterior no acompañe tanto como en estas primeras jornadas.
El Breogán ha demostrado que puede jugar a un ritmo ofensivo extraordinario, pero una temporada se construye también en los días complicados, cuando cuesta anotar y los partidos se deciden por pequeños detalles.
Por ahora, Lugo tiene motivos para disfrutar. El Pazo ha vivido una victoria memorable, el equipo ha alcanzado una marca que llevaba 41 años sin repetirse y la afición vuelve a tener argumentos para ilusionarse con un conjunto que compite, divierte y gana.
El Real Madrid de 1985-1986 fue el último en abrir una temporada con tres anotaciones consecutivas de al menos 100 puntos. Más de cuatro décadas después, el Río Breogán ha recuperado aquella hazaña y la ha convertido en una nueva razón para sentirse orgulloso del baloncesto lucense.
Tres partidos, tres victorias y 326 puntos. El Breogán ya ha hecho historia. Ahora quiere seguir escribiéndola.

