Las vacas de Lugo también entran en la era digital: la empresa de Abadín que lleva GPS a más de 30.000 animales
Innogando nació en 2020 en el rural lucense y ha desarrollado una tecnología que permite a los ganaderos controlar desde el móvil la localización y actividad de sus animales
ABADÍN | RURAL
El campo lucense también está entrando en la era digital. Y lo está haciendo desde el propio rural. En Abadín nació en 2020 Innogando, una empresa tecnológica que ha desarrollado sistemas de monitorización para el ganado y que ya permite controlar desde el móvil a más de 30.000 animales, según los datos facilitados por la propia compañía.
Su principal herramienta es RUMI, un sistema basado en collares inteligentes que recopilan información sobre los animales y permiten al ganadero conocer desde el teléfono dónde se encuentran y determinados cambios en su comportamiento.
Del problema de una granja a una solución tecnológica
La idea parte de una necesidad muy concreta de las explotaciones ganaderas: saber qué está ocurriendo con los animales cuando estos se encuentran pastando o distribuidos por una superficie extensa.
Los dispositivos desarrollados por Innogando incorporan tecnología GPS y sensores capaces de recoger información sobre la localización y actividad del ganado. Los datos se transmiten a una aplicación desde la que el ganadero puede realizar el seguimiento de los animales y recibir determinadas alertas.
La tecnología resulta especialmente interesante para las explotaciones extensivas, donde localizar un animal o detectar determinados cambios de comportamiento puede requerir tiempo y desplazamientos.
La digitalización permite así transformar parte de ese trabajo en información disponible directamente desde el teléfono móvil.
Más de 1,5 millones de euros vinculados a fondos europeos
El proyecto de Innogando también se ha convertido en un ejemplo del papel que pueden desempeñar los fondos europeos en la transformación del rural.
Según la Comisión Europea, la compañía ha recibido desde 2021 más de 1,54 millones de euros de financiación pública vinculada a programas y fondos europeos, destinados a diferentes proyectos relacionados con innovación, digitalización, inteligencia artificial, sostenibilidad y desarrollo rural.
La Comisión Europea ha incluido a Innogando entre los ejemplos de proyectos que muestran cómo la financiación europea puede contribuir a impulsar nuevas actividades económicas en el medio rural gallego.
La historia tiene además un elemento especialmente significativo: la empresa tecnológica no llegó al rural desde una gran ciudad. Nació en Abadín y trabaja sobre problemas reales de las explotaciones ganaderas.
Tecnología para una ganadería que cambia
Los sistemas desarrollados por Innogando permiten controlar diferentes parámetros relacionados con los animales y generar información que puede ayudar al ganadero en la gestión diaria de la explotación.
Entre las posibilidades de estos sistemas están la localización del ganado, el seguimiento de su actividad, determinados patrones de comportamiento y la generación de alertas.
La empresa también trabaja con soluciones relacionadas con el vallado virtual, una tecnología que permite establecer zonas de pastoreo mediante herramientas digitales.
La tendencia forma parte de un proceso más amplio de modernización del sector ganadero gallego, en el que cada vez tienen más peso la gestión de datos, la automatización y las nuevas tecnologías.
El rural también genera empleo tecnológico
El caso de Innogando permite poner el foco en una cuestión que va más allá de la propia empresa: la posibilidad de que el rural no sea solamente un lugar donde producir alimentos, sino también un espacio capaz de generar innovación y empleo cualificado.
Según los datos publicados recientemente, la compañía se acerca ya a los 50 trabajadores y su tecnología se utiliza en España y Portugal.
Al mismo tiempo, otras iniciativas están intentando acercar la universidad, las empresas y las explotaciones ganaderas. En Lugo, por ejemplo, se ha puesto en marcha la Cátedra USC-Lactalis de Innovación y Emprendimiento Ganadero, orientada a trabajar sobre los retos tecnológicos y empresariales que afrontará el sector.
El campo que viene
La tecnología no elimina los problemas estructurales del rural, pero sí está cambiando la manera de trabajar en muchas explotaciones.
La ganadería sigue dependiendo de la tierra, los animales y del trabajo diario de los productores. La diferencia es que cada vez cuenta con más herramientas para obtener información y tomar decisiones.
Desde un pequeño municipio de A Mariña lucense, una empresa está intentando demostrar que esa transformación también puede hacerse desde el propio territorio.
Y quizá esa sea una de las preguntas más interesantes para el futuro del rural:
¿Puede la tecnología convertirse también en una herramienta para crear actividad y empleo en los pequeños municipios de Lugo?

